Etiología de los SOFOCOS: Nuevas direcciones para su investigación |
Hot Flush Etiology: New Directions for Research. Robert R Freedman, PhD.
Menopause Management July/August 2002 vol 11, number 4. |
Introducción:
Los sofocos constituyen el síntoma más frecuente durante el Climaterio. Las estadísticas muestran que la incidencia de los mismos según algunos estudios en poblaciones oscila entre el 60% (como lo demuestra un estudio sueco reciente) y el 82% según se desprende de un estudio realizado en mujeres americanas recientemente.
Asimismo, en las mujeres que sufren menopausia quirúrgica, los sofocos se presentan con una incidencia de hasta el 90%.
Desde el punto de vista fisiopatológico, si bien es ampliamente conocido que los sofocos se expresan con el descenso hormonal en la menopausia, el estrógeno solo no representa la única causa, ya que los niveles hormonales de estrógenos plasmáticos, urinarios y vaginales no presentan diferencias cuantitativas entre las mujeres postmenopaúsicas que tienen o no sofocos, lo cual sugiere que existirían otros factores en la génesis del mismo.
Una de las teorías propuesta por este autor, es la de termorregulación. De acuerdo con dicha hipótesis, la temperatura basal se regula entre dos niveles: un nivel alto al cual se gatilla la transpiración y la vasodilatación periférica (es decir, el punto que la temperatura corporal debe alcanzar para que se desencadene el sofoco) y otro nivel bajo al cual se produce enfriamiento o escalofrío. Entre ambos hay una zona nula o también llamada zona termoneutral, en la cual no se produce ni sudoración ni escalofríos. La evidencia actual sugiere que en mujeres sintomáticas, los sofocos son “disparados” o “ gatillados” por pequeñas elevaciones en la temperatura basal dentro de una reducida zona termoneutral. Esto ocurriría primariamente por un descenso en el nivel al cual se desencadena la sudoración.
En las investigaciones llevadas a cabo por este autor, fue observado también que las mujeres postmenopaúsicas que tienen sofocos presentan indicadores de actividad simpática alta, como por ejemplo elevadas concentraciones plasmáticas de MHPG (metoxi-hidroxifenilglicol) que es el principal metabolito de la norepinefrina, a diferencia de las mujeres que no tienen sofocos.
También se ha comprobado que los sofocos pueden ser provocados por agentes que aumentan el tono simpático, tal el caso de la yohimbina, provocando un estrechamiento de la zona termoneutral, por lo cual el sofoco se desencadena más frecuentemente.
Contrariamente, la clonidina y el estrógeno producen ensanchamiento de la zona termoneutral aumentando el nivel al cual la temperatura basal debe alcanzar para dispararse el sofoco. En el caso de la clonidina, el mecanismo de acción está dado por una disminución del tono simpático.
El mecanismo por el cual se desencadena el sofoco podría estar dado:
1- Aumento de la activación simpática que ocurre habitualmente con la edad
2- La declinación de los niveles de estrógenos. Sofocos y Temperatura Basal
Es ampliamente conocido que la temperatura basal sigue un ritmo circadiano. La premisa de que los sofocos son un evento termoregulatorio, donde la respuesta a la disipación del calor consiste en la sudoración generalizada y la vasodilatación cutánea periférica, son los medios por los cuales el cuerpo regula su temperatura.
Así fue que en un estudio en 10 mujeres postmenopaúsicas se midió la temperatura basal durante 24 hs utilizando una píldora telemétrica que es ingerida por la paciente y mide la temperatura corporal basal. El estudio mostró que, en efecto, los sofocos presentan ritmo circadiano. Son más frecuentes cuando la temperatura basal es más alta: esto ocurre en las últimas horas de la tarde y que además la temperatura basal aumenta levemente antes del sofoco. Esto mismo pudo ser corroborado cuando se llevó a cabo el mismo estudio pero durante el sueño, donde fue observado un aumento de la temperatura basal en el 65% de los sofocos que se desencadenaron.
Por otra parte, cuando aumenta el nivel al cual se desencadena la sensación de escalofrío o enfriamiento y disminuye el nivel al cual se produce la sudoración resulta en un estrechamiento de la zona termoneutral. Por lo tanto, en teoría, los sofocos podrían ser desencadenados por pequeñas elevaciones en la temperatura basal en mujeres con una zona termoneutral estrecha. Este argumento fue evaluado recientemente en un estudio donde se observó que:
la zona termoneutral en mujeres postmenopaúsicas con sofocos era 0.0°C a diferencia de las mujeres sin sofocos que era de 0.4°C, precisamente la misma temperatura que se registra en mujeres jóvenes y en hombres.
Cuando la temperatura basal supera el nivel al cual se desencadena la sudoración, ocurre el sofoco y cuando cae desde ese nivel, el resultado es el enfriamiento.
En otro estudio se pudo ver que la clonidina produce un aumento de la zona termoneutral y redujo los sofocos.
Más recientemente, utilizando 1 mg/día de 17 b estradiol durante 90 días, en un estudio placebo control en 24 mujeres postmenopaúsicas que experimentaban sofocos frecuentes mostró una disminución de los mismos a través de un aumento del punto al cual se desencadena el sofoco. Lo que aún permanece incierto es el mecanismo por el cual los estrógenos producen este efecto. La ausencia de cambios periféricos indican que el mecanismo acción reside en el sistema nervioso central y más probablemente en el hipotálamo, donde se cree ocurre la regulación de la temperatura.
Esta línea de pensamiento está siendo analizada actualmente en estudios en animales.
Conclusión:
Es claro que los investigadores con interés particular en los sofocos, deberían estudiar los mecanismos básicos de la termorregulación. Además, dichos mecanismos deben ser estudiados en relación al envejecimiento y al status hormonal.
También es necesario información adicional acerca del sofoco y su efecto en el sueño. Por último, una mejor comprensión de los sofocos indudablemente afectará el camino en que la industria desarrolle nuevos compuestos farmacológicos para ser utilizados en su tratamiento. Mientras tanto, la investigación nos está acercando cada vez más a la comprensión del mecanismo de acción de los estrógenos en el tratamiento de los sofocos.
Bibliografía recomendada:
Freedman RR, Hot flushes revisited (editorial).Menopause 2000;7:3-4
Freedman RR, Norton D, Woodward S, et al. Core body temperature and circadian rhythm of hot flushes in menopausal women. J Clin Endocrinol Metab 1995;80:2345-8
Freedman RR, Woodward S. Core body temperature during menopausal hot flushes. Fertil Steril 1996;65:1141-4.
Freedman RR,Krell W. Reduced thermoregulatory null zone in postmenopausal women with hot flushes. Am J Obstet Gynecol 1999;181:66-70
Freedman RR, Blacker CM. Estrogen raises the sweating threshold in postmenopausal women with hot flushes. Fertil Steril 2002;77:487-90.
Dra. Alejandra Belardo
Médica ginecóloga
Sección Climaterio. Hospital Italiano de Buenos Aires
Nota: Este artículo es una fiel reproducción del que se encuentra en las revistas mencionadas al comienzo del mismo y no incluye ningún comentario personal.
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